Catamarca, un paraíso de adobe

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Catamarca

un paraíso de adobe

EN LA PROVINCIA DE CATAMARCA AÚN SUBSISTEN RELIQUIAS CONSTRUIDAS CON ADOBE, UN MATERIAL RESISTENTE SIN FECHA DE VENCIMIENTO. LA RUTA DEL ADOBE ES UN CIRCUITO IMPERDIBLE PARA DESCUBRIR.

A lo largo de 55 km por la Ruta Nacional 60 se desarrolla la Ruta del Adobe, un circuito para conocer reliquias construidas con un material que aún está vigente. El adobe está constituido por barro, paja y estiércol, se emplea desde tiempos inmemorables para construcciones de diferente naturaleza. Las edificaciones con este material se caracterizan por tener muros anchos de casi un metro, lo cual brinda una eficiencia térmica a lo largo de todo el año, por su capacidad aislante del frío y el calor.

En la Ruta del Adobe se encuentran edificios religiosos, residencias, edificios públicos y sitios con gran valor arquitectónico, conservados en perfectas condiciones.

La traza del camino va desde la localidad de Tinogasta hasta Fiambalá.

Datos importantes

Las construcciones más atractivas e imperdibles que integran la Ruta del Adobe son el Oratorio de la familia Orquera, la iglesia Nuestra Señora de Andacollo, la Capilla y Residencia del Mayorazgo, las ruinas de Batungasta, la iglesia de San Pedro y la Comandancia de Armas de Fiambalá.

Lo ideal es recorrer la Ruta entre marzo y noviembre para esquivar el verano que por lo general es muy lluvioso y/o con temperaturas elevadas.

Asimismo, se recomienda llevar ropa cómoda y adaptable a los cambios de temperatura, protección solar, agua y viandas para el trayecto.

Aunque muchos packs turísticos lo incluyen en sus propuestas, también se puede recorrer de modo particular en auto, propio o alquilado, y también en transporte público desde la capital provincial (San Fernando del Valle de Catamarca) hasta Tinogasta.

La Ruta del Adobe es una oportunidad para conocer la historia y la arquitectura de Catamarca, inmersa en paisajes naturales únicos.



Breve reseña

En la ciudad de Tinogasta se encuentra el Centro Cultural Municipal, inaugurado en 1898, fue el hospital militar durante un año.

La familia Orellana lo adquirió y donó para que fuese el edificio del hospital público de Tinogasta (entre 1914 y 1982).

Actualmente, funciona como Centro Cultural, que alberga una biblioteca y el museo arqueológico Tullio Robaudi.

Otro sitio interesante es el Hotel Casagrande, ubicado a dos cuadras de la plaza principal de Tinogasta. En sus orígenes fue un fuerte militar, edificado en 1887. La propiedad fue adquirida por la familia Orella y pasó a ser el Consulado de Chile en Tinogasta. Más tarde se restauró y convirtió en hotel.

La residencia Mayorazgo es una antigua institución del derecho castellano. Permitía vincular entre sí y mantener unidos el patrimonio de una familia. Estos bienes pasaban al mayor de los hijos (de allí su nombre), como herencia. Así el Patrimonio de una familia no se diseminaba. En Argentina la ley fue abolida por la Asamblea General Constituyente del 1813.

A pocos metros del templo de San Pedro se encuentra “La Comandancia de Armas”, construida en el año 1745 y las ruinas de Batungasta, un asentamiento aborigen ubicado a la vera de la ruta, también conocido como pueblo de grandes adivinos. En 1997 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Representa uno de los sitios arqueológicos de mayor importancia del Noroeste Argentino, donde se encuentran dos plazas Incas, similares al cusco.

El oratorio de los Orquera construido en 1740 fue declarado Monumento Histórico. Está ubicado en el pueblo llamado “El Puesto”. El oratorio se construyó por iniciativa de las hermanas Asiares con imágenes que trajeron de Chuquisaca. En el pueblo también se encuentra la iglesia Nuestra Señora de Andacollo de La Falda, construida en 1772, restaurada a fines de los ’90. Diseñada con estilo neoclásico con dos torres en línea encerrando el atrio. La fachada tiene cuatro columnas pilastras de adobe que flanquean una arada de medio punto. En la localidad de Anillaco se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, la más antigua de Catamarca; los especialistas coinciden que es el mayor exponente de la arquitectura en adobe del siglo XVIII, con muros de un metro de ancho, techo de caña y barro; y el piso de tierra. El altar hecho en una sola pieza de adobe está reclinado hacia atrás para evitar que los objetos de culto caigan en caso de terremoto. Finalmente, en Fiambalá se encuentra la iglesia de San Pedro, construida en 1770. El pórtico de ingreso está formado por un arco de descarga en gruesos similares. Sobre él se ubica la pequeña ventana del coro. Estas son las dos únicas aberturas que iluminan la nave, de baja altura y gran longitud. El entrepiso del coro es de madera, balconea hacia la nave. El altar de adobe está integrado a los muros, conserva antiguas imágenes. Tiene una excepcional colección de pinturas cuzqueñas del siglo XVIII.

Texto: Andrea Soria