Ariel Tarico

Entrevista

"El humor cuestina todo, zamarrea y hace cosquillas"

ariel tarico

EL HOMBRE DE LAS CIEN CARAS DE LOS MEDIOS HURGA EN LA REALIDAD Y HACE HUMOR CON LO PEOR DE CADA UNO. “LLEGAMOS TARDE”,
SU NUEVO SHOW, ES LA MIRADA AGUDA DEL HUMORISTA QUE IMAGINA EL FINAL CON UN LIBRETO CONOCIDO.

Ariel Tarico humorista político de irresistibles imitaciones en televisión y radio manifiesta su gratificación en su presente: “Estamos felices de esta producción de Juan José Campanella; en la obra nos trasladamos 20 años al futuro, imaginamos cómo vamos a estar, qué rol estaremos cumpliendo en la sociedad, y también qué personajes habrá.
Imagino no muchos cambios: podemos estar peor”, enfatiza el santafesino que sigue la línea maestra de un Tato Bores, con toques de Juan Carlos Altavista, en este nuevo milenio cambalache. A sus espectáculos invita a colegas de destacada trayectoria y afirma: “El humor cuestiona todo, zamarrea y hace cosquillas”, señala Tarico quien en su galería de personajes imita a Mauricio Macri, Flor de la V, Carlos Tévez, Jorge Lanata, Axel Kicillof, Papa
Francisco y Javier Milei.

-¿Te gustan las giras?
-Totalmente. De hecho, el año pasado estuvimos recorriendo teatros que son hermosos, muy increíbles, e hicimos la despedida en Ushuaia.
Cada lugar tiene su magia y nosotros siempre apuntamos a lo federal. A cada lugar donde vamos, por ahí adaptamos algunos temas a la realidad local, o nos tiran data para sorprender al público. Eso nos mantiene activos, creativos.

En la ruta de Ariel el arte del humor fue camino y salvación. Empezó de muy chico a dibujar historietas que le traían padrinos y tías, especialmente las de Roberto Fontanarrosa, y era su hobbie a los 6, en el momento de fallecer su padre. “La muerte de mi papá la pude atravesar gracias al humor. Con el tiempo, traté de elaborar ese duelo. Fue gracias primero al dibujo y después gracias a ese amor que me inculcó por ver a los cómicos en la tele. Era lo que a mí me mantenía alegre, con ganas de seguir. Siempre supe que lo cómico me acompañaría toda la vida”, sintetiza el comediante.
En la adolescencia tuvo la oportunidad de publicar algunas tiras en el diario La Provincia, luego reemplazó en LT10 al histórico Rogelio Alaniz.
Con el título de locutor, en la década del ’90, encontró en Buenos Aires el humor político, especialmente en los programas de noticias. Luego llegó al teatro con la obra “Cazuela de Taricos” y, junto a David Rottemberg en más espectáculos exitosos, “Tarico on the Rotemberg: Tomatelo con joda” y “Tarico on the Rotemberg: Sean de Termos y Mabeles”. Con cinco premios Martín Fierro, Estrellas de Mar y Carlos, Tarico es de los humoristas que marcan tendencia, caiga quien caiga.

SANTA FE SIEMPRE ESTUVO CERCA

Sigo conectado mediante la señal Aires de Santa Fe, la radio del prestigioso Luis Mino, periodista con el que trabajé en LT10 hace 20 años, y por la radio estoy al tanto de lo que pasa en mi provincia. En Santa Fe me conecto con la etapa de mi crecimiento personal y profesional, me conecto a mis raíces. Es mi lugar en el mundo y al que siempre vuelvo a cargar las pilas”.

-¿Cuánto tiempo le dedica a mantenerse
informado?

-Hay veces que uno está intoxicado, sobre todo ahora con las redes, que es todo el tiempo chequear si esto que salió no es inteligencia artificial, o si es verdad. Desde la mañana temprano que estamos tirando ideas. Trato de tener espacios donde no estoy conectado. De alguna forma estar (silencio) con la cabeza limpia.
Ariel Tarico está casado con Ana, tienen dos hijos, “Mi familia me reclama”, se confiesa el actor que prefiere mantener la vida privada al margen de la amoladora mediática.

TARICO PRESENTE

El Politeama de avenida Corrientes fue escenario de un inusual encuentro de magos de las voces y caracterizaciones. Los imitadores de los cuatro puntos cardinales acudieron convocados por Ariel Tarico a una noche irrepetible. “Estaba inspirado en aquellos días del locutor que hacía Juan Alberto Badía, que juntaba a todos los locutores, hasta su padre Ramón Badía, y que cada uno decía una frase. Entonces tenía eso en mi cabeza cada tanto y decía, bueno, tengo que hacer algo, pero con los que son imitadores o los que hacen voces”, apunta Tarico. Y agrega: “Vino Laura Bruni, Estelita Montes, Daniela Delgado, Ale Fidalme, Nito Artaza y un montón más. También me interesaba mezclar las generaciones de imitadores y concurrieron Milton Rey e Iván Ramírez de las nuevas camadas”, cierra sobre la experiencia a puertas cerradas a fines de 2025, y lanza la primicia que sueña con un espectáculo open mic para varios imitadores.

-¿Influyeron las redes?

-Las redes ayudaron a crear una revista satírica que se va renovando minuto a minuto. No es que no haya humor ahora, tal como algunos objetan, sino que no hay humor a la manera tradicional. Lo que hay es un poco en la radio y televisión, metido en los programas de noticias, y mucho en el teatro. Si miramos lo que encabeza el ranking teatral, generalmente son comedias y stand up.

-¿La noticia se transformó en un chiste?

-El humor de hoy pasa por la realidad. Algo que intentamos todos los sábados a la noche en TN -señal en la que trabajo a diario desde 2014- es volver a los programas humorísticos con los cuales crecí y tener una mirada más amplia de cómo somos, no sesgada con el vértigo de los noticieros.

-¿Para qué sirve el humor?

-El trabajo de los humoristas es muy necesario y sanador. Hay mucha gente que consume medios, incluso noticieros, porque necesitan pasar un buen rato. Allí los esperamos sin tantas pálidas.

Texto: Mariano Oropeza ( Especial)