Semillas

¡No las tires!

El sonido de la voz y, de los instrumentos musicales en general, producen importantes beneficios a nivel orgánico, en las personas. Alivio y recuperación del bienestar integral.

Las semillas de calabaza aportan nutrientes esenciales para una buena salud. Además de ser ricas, se pueden elaborar exquisitos tentempiés.

En algunos países de Latinoamérica las conocen como semillas de zapallo, en Argentina son semillas de calabaza y son una gran fuente de energía saludable. Contienen una importante dosis de aceites, ácidos grasos, minerales y vitaminas esenciales para el organismo, sobre todo para prevenir enfermedades.

Beneficios

Las semillas de calabaza tienen un alto contenido del aminoácido triptófano que se convierte en serotonina. Este neuroquímico alivia los episodios de ansiedad y en consecuencia mantiene un estado anímico equilibrado, evitando la depresión e incluso ayudando a conseguir un descanso reparador.

A su vez, tienen vitaminas del grupo B (vitaminas como la B1, B2, B5 y B6 y folatos), y el triptófano es precursor de niacina, la vitamina B3.

Por otra parte, la vitamina E, el zinc, fenoles y lignina son antioxidantes importantes que aportan las semillas de calabaza, contribuyen a reparar el daño celular de los radicales libres.

Otro beneficio de este alimento es el alto contenido de magnesio y manganeso que ayudan a fortalecer los huesos, el corazón y el buen funcionamiento de todo el organismo.

La calabaza es de la familia de las plantas conocidas como cucurbitáceas, las cuales se consumen para prevenir y tratar varios tipos de cáncer.

Más virtudes

Los fitoesteroles presentes en este alimento bloquean la absorción de colesterol a nivel del intestino, lo cual reduce la cantidad de colesterol LDL en la sangre y actúan como protectores de la próstata equilibrando la conversión de la testosterona.

Las propiedades alcalinizantes de las semillas de calabaza disminuyen la acidez en la sangre y los tejidos. Productos como la azúcar, el trigo refinado y otros que se consumen a diario acidifican la sangre y daña nuestro cuerpo, quitándonos minerales esenciales y ocasionando enfermedades.

Asimismo, el consumo de semillas de calabaza es apropiado para combatir algunos parásitos intestinales y aliviar el estreñimiento por su alto contenido de fibra.

Muchos especialistas recomiendan incluir en la dieta diaria las semillas de calabaza, porque tienen proteínas de calidad de fácil digestión que reduce los niveles de azúcar en sangre.

Ideas para preparar en casa

Las semillas de calabaza se pueden consumir crudas, tostadas, como bebida o se puede elaborar un aceite para aprovechar al máximo las propiedades medicinales.

  • Tostadas

Quitar las semillas de la calabaza y lavarlas con agua, secar suavemente con papel de cocina o un paño limpio.

Precalentar el horno a unos 100 grados, en la placa para horno donde tostemos las semillas se deberá esparcir primero un poco de sal de mar.

Colocar la placa en el horno dejar tostar 10 minutos, damos unas vueltas a las semillas y dejamos hornear 10 minutos más.

Una vez que se enfrían se pueden disfrutar como tentempié en la media mañana o media tarde.

  • Bebidas

La leche vegetal a base de semillas de calabaza en muy sencilla de elaborar. Primero se limpian las semillas, dejarlas en remojo unas ocho horas, en una proporción de 2/3 de semillas cada tres tazas de agua.

El agua en la que queden las semillas puede estar endulzada con miel, stevia o edulcorante.

Transcurrido el tiempo de reposo se coloca el contenido en una licuadora y licuamos por unos minutos.

Para disfrutar más de nuestra bebida dejar unos minutos en la heladera. Algunas personas prefieren colar el juego.

  • Aceite

Elaborar el aceite de semilla de calabaza es muy fácil. En primer lugar se deben tostar, luego se trituran las semillas en un mortero hasta obtener el aceite, se filtra bien y envasa.