La Biodanza es un conjunto de herramientas simples, tales como, la música y los movimientos que permiten recuperar el equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu.
La práctica de Yoga se ha convertido en una alternativa válida a la hora de elegir una actividad para poner el cuerpo en funcionamiento. Más allá de todo es una disciplina oriental que conecta cuerpo, mente y alma.
El Yoga es una disciplina física y mental originaria de la India. Asociada a la meditación, existen distintas formar de practicarlo, de acuerdo a las creencias.
El Yoga enseña al individuo a evolucionar mediante el desarrollo de la autodisciplina.
Motivados por una búsqueda que gira en torno a suplir la ausencia de un estado de bienestar, producto de la forma de vida de las sociedades modernas, cada vez son más aquellos que deciden realizar esta actividad.
El Yoga es el arte de la disciplina mental a través de la que se cultiva y madura la mente, buscando su integración con el cuerpo y el alma.
Hay distintas escuelas de Yoga y cada una manifiesta una filosofía de vida, con un método propio que guía a quienes lo practican.
El Hatha Yoga es el más difundido en todo el mundo, y es conocido por sus posiciones corporales (ásanas). Se trata de un sistema de posturas físicas cuyo propósito es lograr que el cuerpo esté apto para la meditación. Las ásanas generan serenidad física y mental; de tal forma que un yogui devoto pueda sentarse durante varias horas en una postura de meditación sin sufrir fatiga o inquietud.
Este particular estilo de Yoga permite observar los patrones de tensión que mantiene el cuerpo, y respirar en ellos hasta que se disuelvan. La disolución de las tensiones corporales es una experiencia estimulante que hace que uno se sienta más cómodo en su propia piel. Sin embargo, es aún más interesante el impacto que esta práctica tiene en la mente. Las tensiones físicas son el reflejo de las tensiones psicológicas que moldean los pensamientos y actitudes. Al comenzar a liberar dichas tensiones, comienza a liberarse la ansiedad, los celos, el miedo y otras tantas influencias que distorsionan.
Más allá de los motivos que movilizan a elegir esta disciplina milenaria como una actividad física determinada, cuando una persona entra al mundo del Yoga está expuesta a que se produzca un cambio profundo.
La meditación, relajación, receptividad, confianza, apertura, perseverancia y autodisciplina, sumadas a la posibilidad de adquirir destreza física, como elasticidad son las claves para tomar la decisión de practicar Yoga.
En muchos casos, paralelamente al inicio de la actividad física, se van gestando cambios tanto en la alimentación como en las costumbres
El Yoga tiene virtudes a nivel físico y mental, en primer lugar mejora la postura, alivia dolores lumbares y cervicales; fortalece los músculos y los huesos; tonifica el cuerpo y puede ayudar a prevenir la pérdida de masa ósea.
La práctica diaria de esta disciplina reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca, por ende mejora el sistema cardiovascular, mejora la circulación, y aumenta el estado de alerta.
A nivel psicológico, reduce el estrés y la ansiedad porque calma el sistema nervioso y disminuye el cortisol; mejora el sueño; aumenta los niveles de serotonina, que ayuda a regular el descanso.
Aumenta la concentración y claridad mental, es decir, promueve el bienestar general.
En definitiva, el Yoga es una herramienta versátil que se adapta a diferentes necesidades, desde el ejercicio físico hasta la terapia para el manejo del estrés y el bienestar emocional.