EL EMPRENDIMIENTO SE BASA EN LA FABRICACIÓN DE PELOTAS DE FÚTBOL E INDUMENTARIA CON UN OBJETIVO CLARO GENERAR OPORTUNIDADES DONDE PARECIERA QUE NO EXISTEN, EN POS DE UNA SOCIEDAD EQUITATIVA.
EL PASE es una cooperativa con casi dos décadas de vida, surgió en el ámbito de la cárcel de Trenque Lauquen por iniciativa de Martín Herrero: “Visito la cárcel desde hace 18 años, desde el 2007, acompañando presos, generando reuniones desde la Pastoral Carcelaria. Hay una realidad que no se puede ignorar, las personas privadas de libertad terminan saliendo igual o peor”.
En este contexto, El Pase comienza a desarrollarse con el propósito de acompañar a las personas a transformarse. En palabras de su fundador: “A partir de ampliar la mirada tener otro tipo de herramientas y ver diferente a lo que veía”. A lo largo de los años, han pasado por la cooperativa más de 160 personas privadas de libertad; se renuevan en la medida que van cumpliendo su condena.
El proyecto fue concreto, fabricar pelotas de fútbol para generar una salida laboral, una fuente de ingresos a las personas privadas de libertad mientras cumplen su sentencia. “Todos los días en la jornada de trabajo mientras se fabrica una pelota podemos conversar y generar hábitos saludables, desarrollar la cultura del esfuerzo de lo cual carece la mayoría de ellos; valores y costumbres”, destaca Martín reforzando el propósito de la empresa.
Y agrega: “En cierta manera se trata de atacar las consecuencias de una vida que originalmente en su mayoría nace desde el desamor y el caos que eso provoca en una vida”, señala Martín.
CAMBIOS PROFUNDOS
El “estigma” de la cárcel en un ser humano es complejo de desenmarañar, sobre todo en el plano mental y espiritual, El Pase fue más allá en su misión y buscó el punto neurálgico donde se produce la desorientación de una persona que la lleva a delinquir. En este sentido, buscó la manera de prevenir este flagelo.
«El trabajo textil nace con la intención de ‘atacar’ el problema de raíz. Trabajamos con mujeres en estado de vulnerabilidad, mamás que tienen diflcultad para vincularse con sus hijos porque es una carencia que ellas mismas tuvieron en su niñez. Entonces, a través del juego, del desarrollo de habilidades musicales, manuales, el arte en general; proponemos oportunidades a niños que en otros contextos no las tendrían”, explica Martín en relación a la indumentaria que fabrican en el taller.
En este proyecto participan mujeres de diferentes instituciones u organizaciones, tales como, “Abrazo materno”, CONIN, el Área de Género del Municipio, entre otras.
ACTIVIDADES
El Pase cuenta con un cronograma de actividades fuera de la jornada de trabajo; los sábados se realizan reuniones terapéuticas donde se profundizan conocimientos espirituales y personales. “En esas reuniones hay mucha sanación, mucho perdón; se aprende a poner palabras a lo no dicho; el mirar y mirarse para saber quién soy, adónde quiero ir, qué quiero ser… tratar de lograr un rediseño de la persona a partir de la generación de nuevos propósitos, sueños o proyectos”, enfatiza Martín.
PASADO Y FUTURO
Un reto que superó fue el diseño de una pelota de fútbol capaz de competir con otras para las ligas del interior. Fue un trabajo arduo de prueba y error hasta llegar al producto esperado. Más adelante en el tiempo, el aislamiento por la pandemia fue detonante también.
“Continuamos el trabajo con chicos que estaban en estado de vulnerabilidad en nuestra sociedad”, recuerda Martín.
Como cualquier producto comercial atravesaron etapas de falta de ma-teria prima, escasas ventas, sin embargo, el propósito principal es transformar la persona para que encare una vida diferente.
A futuro, El Pase comenzará a construir su sede en un terreno propio de 50 x 100 m, hay empresas que se sumaron al desafío.
“En este proyecto buscamos ir por todas las madres que haya en Trenque Lauquen en estado de vulnerabilidad, acompañar a sus hijos generando así un impacto lo más poderoso posible para poner cultura donde más se necesita, poner posibilidades y oportunidades a los menos favorecidos y tratar por este medio de que estos niños no terminen cosiendo pelotas en la cárcel”, subraya Martín. A largo plazo, El Pase busca expandirse a otros sitios donde ayudar a las comunidades más vulnerables. En definitiva, asegura: “Son tan graves las consecuencias del desamor que lo único que lo resuelve es el amor, es el antídoto para la violencia, el odio, el resentimiento para todo lo que hay en el presente y que sufrimos todos.
Texto: Andrea Soria
Fotografías: Gentileza El Pase