hábitos

higiene de sueño

Dormir bien aumenta la creatividad

Un buen descanso no sólo representa las 8 horas que recomiendan los médicos, la calidad del sueño es fundamental para que el organismo se regenere para un nuevo día.

En los últimos tiempos los especialistas en salud mental recalcan con cierta preocupación la necesidad de crear el hábito de la limpieza del sueño semanal.

Esta higiene consiste en una serie de acciones que tienden a descansar de manera efectiva, no sólo 8 horas diarias, sino que el sueño sea de calidad.

La idea es que cada persona de acuerdo a sus rutinas semanales adopte hábitos para descansos reparadores, tales como, mantener el horario de acostarse, preparar la habitación de manera adecuada, evitar sustancias estimulantes y los aparatos con pantallas; con esto se regula el ritmo circadiano y se logra un descanso reparador.

Consecuencias graves

Dormir mal o poco, no tener un descanso efectivo conlleva enfermedades y patologías de diverso nivel de gravedad que afectan el cuerpo y la psiquis de las personas.

Las consecuencias más comunes a nivel físico es la obesidad y la diabetes debido a que se altera el mecanismo de las hormonas que provocan más hambre o menos; también los problemas cardíacos y la hipertensión, entre otras.

La psiquis también es afectada por un mal sueño, ya que, los primeros síntomas que se manifiestan son la ansiedad, la depresión, irritabilidad que desencadena episodios de falta de concentración, productividad y creatividad.

Asimismo, este combo de patologías en muchos casos decanta en un déficit de las defensas del organismo e incrementa el riesgo de accidentes.

Sugerencias

Cada persona puede diseñar su plan de higiene del sueño en función de la rutina semanal. Los especialistas enumeran algunos ítems que deben estar presentes.

Lo primero que se debe hacer es establecer un horario constante para ir a dormir, incluyendo los fines de semana, para regular el reloj biológico. Otro punto importante es crear un hábito que le indique al cerebro la preparación para el descanso, puede ser, un baño caliente, leer un libro, escuchar música suave, entre otros.

La habitación debe estar a temperatura ambiente, oscura y silenciosa; de ser necesario se recomienda utilizar cortinas tipo blackout y tapones para oídos. Es fundamental que en la cama sólo se duerma, evitar trabajar o comer, o ver televisión un mal hábito muy arraigado incluso en los niños.

Al menos una hora antes de irse a dormir evitar el uso de pantallas, la ingesta de cafeína, alcohol y nicotina; también las comidas pesadas, picantes o azucaradas. La actividad física diaria favorece el suelo reparador.

Sugerencias

Cada persona puede diseñar su plan de higiene del sueño en función de la rutina semanal. Los especialistas enumeran algunos ítems que deben estar presentes.

Lo primero que se debe hacer es establecer un horario constante para ir a dormir, incluyendo los fines de semana, para regular el reloj biológico. Otro punto importante es crear un hábito que le indique al cerebro la preparación para el descanso, puede ser, un baño caliente, leer un libro, escuchar música suave, entre otros.

La habitación debe estar a temperatura ambiente, oscura y silenciosa; de ser necesario se recomienda utilizar cortinas tipo blackout y tapones para oídos. Es fundamental que en la cama sólo se duerma, evitar trabajar o comer, o ver televisión un mal hábito muy arraigado incluso en los niños.

Al menos una hora antes de irse a dormir evitar el uso de pantallas, la ingesta de cafeína, alcohol y nicotina; también las comidas pesadas, picantes o azucaradas. La actividad física diaria favorece el suelo reparador.