LA INICIATIVA SURGIÓ A PARTIR DE BUSCAR UNA ALTERNATIVA A LAS COMIDAS DIARIAS. EL VALOR AGREGADO ES QUE LAS RECETAS SON AUTÓCTONAS DE VENEZUELA. IDEAL PARA DISFRUTAR EN FAMILIA, SOLOS O CON AMIGOS.
GIULIA ANGULO es la fundadora de La Taguarita Veneca, un emprendimiento nacido hace un puñado de meses en Córdoba, Argentina.
La propuesta consiste en recetas preparadas congeladas, 100% venezolanas para consumir cuando se desee, ya sea, en la rutina diaria o en un encuentro social.
El secreto para conservar los sabores es que los productos están sellados al vacío. El valor agregado es que en cada receta Giulia comparte su cultura, asumiendo el rol de divulgadora de las virtudes de su país natal.
ORÍGENES
Giulia vivió casi una década en España, decidió reiniciar su vida en Argentina y se radicó en Córdoba donde comenzó su emprendimiento.
Dos cuestiones activaron la iniciativa, uno fue observar que la cultura venezolana no está arraigada en la provincia y la falta de tiempo que hay para preparar comidas saludables en medio de la rutina diaria.
“Tengo el hábito de preparar comida y freezar para agilizar el tema del almuerzo y la cena, ya que, no hay mucho tiempo con la vorágine diaria”, destaca Giulia.
Esta práctica fue bosquejando el emprendimiento de vender comida elaborada congelada para dar una solución concreta para una alimentación adecuada.
En todo emprendimiento hay una cuestión financiera que abruma al comienzo, obliga a desarrollar alternativas con los recursos que se tienen al alcance. En este sentido, Giulia decidió comenzar la comercialización a través del boca en boca y organizando degustaciones exclusivas.
Además, para garantizar que los productos conserven los sabores y texturas invirtió en una máquina para sellar al vacío, equipó su obrador (cocina) con freezer y cocina.
DESARROLLOS
Durante las primeras semanas la atención se enfocó en probar diferentes alternativas que garanticen la calidad de los productos y sobre todo que tengan la identidad venezolana.
El pasticho es uno de los productos estrella, la preparación es similar a la lasaña argentina con algunos cambios propios de la receta original.
Después se introdujeron los tequeños, “El tema aquí es el queso porque el que solemos usar es muy distinto al de aquí; fui probando varios quesos, hasta que conseguí el que me gustó lo mismo sucedió con la masa”, explica Giulia.
El tercer producto que sumó a la carta fueron las empanadas que, a diferencia de las argentinas, se envuelven en masa de maíz.
“Mi idea no es vender comida como tal, sino vender el sabor venezolano, la cultura de nosotros, que cuando tú lo pruebas te lleva a Venezuela”, destaca Giulia.
Los postres están en lista de espera, con las pruebas pertinentes para garantizar la textura y sabores; la torta de tres leches será una de las primeras en salir a la venta.
FORMACIÓN PERMANENTE
Con la idea comenzó a activarse la investigación sobre el tema, para desarrollar el producto, en el caso de La Taguarita Veneca fue necesario aprender a manipular los alimentos, la formación en seguridad e higiene, entre otras cuestiones. Giulia además comenzó aprender sobre el marketing para comunicar de manera adecuada su propuesta y lograr las ventas.
“Trato de trabajar cada día con mayor excelencia, participé en varios talleres de emprendedores para agarrar ideas de cómo publicar, qué publicar, qué le gusta ver a la gente, cómo promocionar sin vender, despertar la curiosidad sobre mi comida, no vender directamente. La formación y el ir investigando, probando distintas alternativas han sido las máximas herramientas en este en este tiempo”, señala Giulia.
INSERCIÓN EN EL MERCADO
“Las primeras ventas fueron más que todo en mis círculos sociales. También en un curso de couch emocional mi profesor se interesó en mis productos de ahí surgieron otros compañeros que también se interesaron”, recuerda Giulia.
Estas primeras ventas dieron paso a las degustaciones, donde se prueban los productos y además se indica cómo calentarlos antes de consumir.
El plan a futuro es tener un espacio físico, donde instalar su restaurante y obtener el permiso sanitario.
“Todo el proceso del emprendimiento es bastante desaflante. Al principio no crees que todo va a salir de una vez. Y que todo va a ser un éxito, pero como todo muchas veces cuando ya te metes en esto entonces te empieza a llegar también”, destaca Giulia.
Asimismo, dice Giulia: “Quiero ir a los sitios donde venden comida congelada, ofrecer los productos y para eso necesito permiso sanitario”.
PROBAR ANTES DE COMPRAR
Las degustaciones tienen el plus de aprender a preparar las recetas, en el mismo tiempo que se esperaría a un delivery. “Quizás una de las trabas que tengo ahorita, es el tema de la cadena de frío, porque no todos los delivery tienen el bolsito para llevar congelados sin que pierda la cadena de frío”, señala Giulia.
Las degustaciones se realizan con grupos reducidos que se organizan por turnos a través de las redes y quienes estén interesados se llevan sus porciones.
La Taguarita hace alusión a los pequeños restaurantes rústicos de pueblo, hoy en pleno auge más conocidos como bodegones. Veneca era un término despectivo para referirse a las venezolanas, sin embargo, a partir de una canción se revindicó el vocablo destacando la belleza de la mujer. En definitiva, LaTaguarita Veneca es un pedacito de Venezuela en Córdoba para conocer a través de los sentidos
Texto: Andrea Soria
Fotografías: Gentileza Giulia Angulo